Cómo funciona el test de reflejos
- Haz clic en el panel para empezar. Se pone rojo: espera.
- Tras una pausa aleatoria de uno a cuatro segundos se pone verde. Haz clic (o toca, o pulsa espacio) lo más rápido que puedas.
- Tu tiempo aparece en milisegundos. Repite cinco veces para obtener tu promedio.
Si haces clic cuando aún está rojo verás "¡Demasiado pronto!": ese intento no cuenta y simplemente lo repites. La pausa aleatoria evita que adivines el ritmo.
¿Qué es un buen tiempo de reacción?
En una prueba sencilla como esta, mucha gente promedia entre 200 y 300 milisegundos. Menos de 200 ms es muy rápido. Tu resultado incluye un pequeño retraso de tu equipo, además de tus reflejos:
- Tu pantalla: tarda en actualizarse; una pantalla de 60 Hz dibuja una imagen nueva cada 17 ms aproximadamente, mientras que los monitores de 144 Hz o más muestran el verde antes.
- Tu mouse o pantalla táctil: los ratones inalámbricos y las pantallas táctiles pueden sumar algunos milisegundos.
- Tu navegador y tu equipo: un equipo muy cargado también añade retraso.
Por eso lo más justo es comparar resultados en el mismo dispositivo.
Cómo mejorar tu tiempo de reacción
- El sueño y la cafeína afectan los reflejos. Cuando estás cansado reaccionas bastante más lento.
- Calienta con unos intentos; casi todo el mundo mejora después de la primera ronda.
- Relájate y mira el centro del panel, no el mouse.
- Practica a menudo. Los juegos rápidos y los deportes entrenan la reacción a estímulos visuales.
Reacción en videojuegos
En shooters, juegos de pelea y de ritmo, unos milisegundos marcan la diferencia. Si tu promedio aquí es bueno pero notas retraso al jugar, el problema puede estar en el equipo: activa el modo juego de la tele, pon el monitor a su máxima tasa de refresco, desactiva el V-Sync y usa un mouse con cable o con receptor de baja latencia. Repite el test tras cada cambio y compara los promedios.
¿Quieres más? Prueba el CPS test o revisa la tasa de refresco de tu pantalla.